17 julio 2025

ESCRITO SUELTO 3

 Usted no sabe lo difícil que es encontrar el amor en estas condiciones.

Soy una chica buena, una perra que su deleite cuando tiene plata se compra un completo e

invita a sus otras perras. El completo es el sushi de mi cliente. Somos lo que comemos y yo soy

un completo. Mejor quiero ser una completa. Una travesti completa.

Eran las cinco de la tarde y hacía un calor de pobres. Ese calor insoportable que se siente en el

aliento, hasta el aliento era caliente. Hacía un calor que los pobres lo llevamos soportando de

niños, desde que éramos más pobres que ahora. Antes era porque no teníamos techo y

cuando tuvimos fue de chapa. Lata que yo y mi hermano menor trajimos al hombro roto desde

el otro lado una tarde de calor de perros. El otro lado, el lado de los que tiraban techos de lata

que los pobres retiraban de sus canteros de basura o contenderos de construcción.

Al hombro y a pie de ojotas con tiras refaccionadas trajimos ese techo pa la casa. El sueño de

tu casa propia ya tenía techo. Senté el muslo sobre mi comedor de piso de tierra porque

estaba fresco el suelo y me tiré panza arriba para mirar mi techo. Me emocione transpirando

porque podría seguir haciendo un calor de perros, pero ya la tormenta no nos inundaría. Las

travestis también transpiramos.

Con el calor de perros encima esa tarde yo y mi bolsito de arpillera que cosió mi madre con sus

manos de madre que con calor ama igual me fui bajo el parral. La sombra fresca y amanerada

que me daban sus hojas era el lipsinc de Amanda Miguel de mi época. Qué lindo abrazaban mi

cuerpo de travesti esas hojas mientras me preparaba para salir a trabajar. Sobre un pedazo de

laja negra de alguna casa, de algún cliente seguramente, depositaba de una mis cosas de

maquillaje. Delineador de carbón, base muy clara o muy oscura regalada y el dolor de una

máquina de afeitar que ya no afeitaba. Qué lindo me resguardaban los moretones las hojas de

parra. Parra que solo me daba esa tranquilidad de camerino todo el año, parra que no paria

uvas solo momentos e historias antes de salir.

Eran las cinco de la tarde, por los poros irritados aun lagrimeaba mi transpiración, mi

transexualidad. Mi madre andaba contenta y triste porque que cuando salgo a trabajar a veces

vuelvo y otras no llego. No llego porque no puedo, porque me pierdo.

Estaba hermosa en pleno calor de perros y en plena cinco de la tarde. El pelo de acá para allá y

los ojos bien delineados para impresionar. Me despedí, me fui.

A unos metros de mi casa me esperaba la Lorena, otra perra travesti hermana con la que

íbamos a trabajar a la misma zona. Nuestras madres contentas por los techos nuevos nos

alzaron las manos mientras el camino se ensanchaba, mientras caras se alejaban.

La Lorena estaba más contenta que yo esa tarde. Le brillaba la piel. Te bañaste amiga le dije, se

rio. Nos reímos juntas a boca abierta, boca de hambre, boca de trabajo. Recuerdo su brillo.

Me bajo acá yo, dijo.

Lorena iba para otro lado, rara vez lo hacía

Por eso estaba tan brillante.

Las travestis a veces compartimos el cliente porque a veces el catalogo es acotado. Nosotras

somos respetuosas y manejamos códigos de amigas, códigos de trabajo. Una de las reglas es

no involucrarse jamas. A veces el corazón llama y son cosas del amor.El amor travesti rompe barreras, rompe calor y lo convierte en nieve, en una tarde fresca bajo

cualquier techo de lona o chapa. El amor travesti es algo que entregamos porque nos hace

sentir más perras que nunca.

Somos psicólogas y terapeutas de otros, no podemos con nosotras mismas, pero si con el

mundo. Somos las perras de la calle. Las mujeres que nadie quiere saludar en el

supermercado. Las chicas que en el barrio se respeta. Somos las desgracias de las familias, las

violadas, abusadas y asesinadas. Somos como tanto las otras. Si no hay justicia por las otras

imagínense justicia por nosotras.

En la cartera llevaba un pedazo de trapo limpiecito que a cada rato acariciaba mi cara que

transpiraba, dos preservativos, un labial que a Lorena no le gustaba y quinientos pesos para

volver a casa. 

ESCRITO SUELTO 2

 Dije, el chico será de mi región y mi barrio

Desinstalé la app que siempre me regalaba rostros a distancias imposibles de amar

Me pedía plata para interactuar con ganado de más cerca

Le abofeteé, pobre pantalla celular.

De profesión docente emprendedor

Mis alumnos y clientes son piedras; insípida, incolora, ciega, sorda, muda, mujer

Pero, porque siempre tengo un pero, había su sonrisa sobre su foto de perfil que me dejo

picando de hambre. Lo deje pasar.

Pero, porque siempre hago una excepción a la regla que me invento

A la justicia y codicia penal que me imprento

Le respondi emoji flor porque sus cejas Kardashian de excelencia me llevaron a sonreír

diciéndome hola, profesor. El.

Andaban muchos dichos de chistes y humor

Pensé despacio no por favor

Comprobándolo después, asentí

Oye, no se pa donde va tu barco

Si va pa allá, el mio también

Si pasa como el Titanic yo te rescatare

Ando escribiendo lo que pasa por doquier

¿Porque sonríes tan bien?

Soy bien claro como cuando cae agua

Por mas que paragua siempre los zapatos sobre agua

Vamos descubriendo y conociendo nuestras enaguas

Si Duffy sonara yo seguro te besaba

Gracias por la caminata la noche pasada, por el beso de hoy mientras limpiaba.

Te ofrezco alguien que habla, alguien que no importa si la lluvia no para, alguien que todo le

importase si algo te pasara.Te ofrezco mi abrazo a menos de doce cuadras. Ven y cuéntame que te pasa. Háblame si la

lengua se te traba, si el mate te empalaga, si despiertas por la madrugada yo puedo ser tu

almohada.

Esperando que mi carta no acobarda la intención que guarda, cuidado las cuerdas cuando

cantas le digo. Me responde mañana le digo a mi nana.


ESCRITO SUELTO

 Querido amor:

Llego el día de despedirse, ¿Cómo se despide uno sin querer despedirse? Se

siente como hacer algo que no deseas porque no quieres la despedida como tal. Pero el vuelo

sale pronto. Como será volar tanto tiempo me pregunto yo, ¿tienes miedo? Sabes una vez yo

tome un avión solo por dos horas para ir a un concierto en otra ciudad y fue fantástico.

Me hubiese gustado acompañarte en esta travesía que emprendes, me hubiese gustado seguir

viviendo a tu lado como lo hacíamos. Que lindas películas hemos visto en mi cama.

Encontrar el amor en tiempos de cólera ha sido lo más hermoso que me ha pasado en años, la

gente moría en el mundo y nosotros vivíamos cada vez más. Que epifanía.

¿Te acuerdas que una vez leí que los grandes amores, esos que duran mucho, no empiezan de

la mejor manera y sus diferencias los hacen más unidos y fuertes?

Se hicieron las diez y con mis últimas monedas de cien pesos imprimiré esta carta para ti o

mejor la hare a la antigua, la hare de puño y letra. Si fueran los años sesenta seguramente

estaría con ella en mis manos en la estación del tren buscándote para dártela segundos antes

que te vayas para siempre. Como el mensaje que envió Anne Shirley Cuthbert a Gilbert

Blythe y nunca llegaba hasta que el amor los unió antes que el partiera. Qué manera de

llorar con aquella historia.

Creo que estamos obligados a tomarnos un tiempo mientras tu viaje dure.

Si algún día nos encontramos de nuevo llévame contigo, no me dejes por favor. Yo no te

dejare.

Me quedo con tu hermosa sonrisa y tu testarudez simpática. Me quedo con las peleas

peleadas y arregladas. Me quedo con las jugadas de cartas gastadas, con las fotos que

guardamos, con tu imagen del computador sobre tu pecho mientras trabajabas desde la

cama. Me quedo contigo, aunque no me quede con nada cuando te vayas.

Diez meses o dos años quizás no sean nada en comparación a los años que quiero vivir

contigo, cuídate. No me olvides. Vive todas las experiencias que necesites, llámame,

aunque haya cinco horas de diferencia entre los dos continentes. Nos ira bien a los dos y

cuando desmaye la tarde y las violetas iluminen el mar estarás ahí para mí siempre.

Si tienes una cita en algún bar de Madrid y hay karaoke por favor no cantes que lo

espantaras. Siempre serás el mejor.

Me haces sentir tan sutil cuando quiero ser malo, me haces sentir tan fácil cuando me

pongo difícil que tu amor me atraviesa aun siendo yo el peor.

Eres maravilloso, tu lenguaje cuando estamos juntos es de miradas y ya sabemos todo.

Perdón por la gotera que cae sobre estas líneas, es que quiero llorar un rato.